Los Soñadores son estadounidenses a la espera de soluciones.

 

*Publicado originalmente en The Salt Lake Tribune, 27 enero 2018. English version here.

Mi madre solía decirme mientras crecía: "Has ganado el premio mayor de la lotería naciendo en este país. Ahora, tienes que descubrir cómo pagarlo."                                                                                          

Pude ver la verdad de sus de sus palabras cuando yo era pequeña. Yo crecí viendo como mi padre, un inmigrante de Irán, necesitaba esforzarse para demostrar todos los días que podía convertirse en parte de la comunidad estadounidense, al igual que los que tuvieron la dicha de nacer aquí. El realizó trabajos en fábricas, en construcción y como entrenador de voleibol en una universidad comunitaria. Los inmigrantes como él trabajan duro para formar parte de nuestras comunidades, para que ellos también puedan realizar el sueño americano.

A pesar de que casi todos nosotros tenemos una historia de inmigración a Estados Unidos en nuestras familias, las historias que hoy contamos sobre la inmigración han cambiado. Recientemente me senté con una educadora en Salt Lake City mientras sollozaba, hablando sobre el miedo que sus estudiantes de escuela primaria están sobrepasando, sin saber por qué sus amigos son sacados de la escuela de un día para otro. Ella ve la intimidación en el patio de recreo que se filtra por las palabras de nuestros líderes, palabras que reflejan una pérdida de decencia, amabilidad y respeto.

Todos los días, debido a la inacción de nuestros líderes en el Congreso, más de 100 residentes de Utah pierden su estatus legal bajo el programa de Acción Diferida para Llegadas en la Infancia (DACA por sus siglas en ingles). Hay más de 10,000 habitantes de Utah y 800,000 soñadores en todo el país cuyo destino depende del Congreso para encontrar una solución para que puedan continuar contribuyendo a nuestras comunidades.

¿Y dónde están nuestros líderes federales de Utah? Hemos escuchado de estos representantes, durante más de seis meses, que quieren encontrar una solución. Sin embargo, no he visto ninguna acción de la delegación federal de Utah en torno a un acuerdo. En cambio, veo la política partidista que busca la discordia en lugar de buscar soluciones que la gran mayoría de los residentes de Utah y estadounidenses quieren ver.  

Este estado tiene una larga historia de ser un refugio seguro para aquellos que serían echados a otra parte. Los niños y adultos cuyas vidas están colgando en la balanza sin una solución para la inmigración infantil están sentados junto a nosotros en nuestras iglesias, comprando en las mismas tiendas de almacenes y trabajando a nuestro lado en nuestras escuelas y en nuestros lugares de trabajo. Son parte del tejido de nuestras comunidades que hacen que Utah sea un estado fuerte y acogedor.

Los Soñadores son estadounidenses a la espera de soluciones. Todos somos estadounidenses en espera de soluciones. Tuve la suerte de ganar el premio mayor de la lotería al nacer en Estados Unidos, ¿y sabes qué? tomé muy en serio las palabras de mi madre y cada día lucho para que cada uno de los niños de esta gran nación que trabajan duro a diario puedan salir adelante. Si nuestros líderes en el Congreso no pueden encontrar una solución para mantener unidas a las familias y defender los valores en los que se fundó nuestro país, entonces es hora de encontrar nuevos líderes.